Aculco apoya a las Comunidades afrodescendientes de Colombia

El Director de la Asociación Sociocultural  y de Cooperación al Desarrollo por Colombia e Iberoamérica, Aculco, Álvaro Zuleta Cortés, prestó su apoyo a las Comunidades Afrodescendientes de Buenaventura, en Colombia.

Con la intención de contribuir al desarrollo económico y sociocultural, que permita, a su vez, reducir los índices de violencia en la zona, el Director General de la Asociación Aculco, Álvaro Zuleta Cortés, ha visitado la zona costera del Departamento del Cauca, en concreto la ciudad de Buenaventura, para fijar posibles acuerdos de colaboración con asociaciones.

En este sentido, y acompañado por la Delegada de Aculco Valle del Cauca, Anabella Toscano, se realizó una visita a la Fundación Rostros y Huellas del Sentir Humano, agrupación comunitaria compuesta por afrodescendientes, que trabaja con jóvenes de Buenaventura para promulgar una resolución alternativa de conflictos desde el arte y la música.

Posteriormente, el Director General visitó la playa de Pianguita, en la zona turística de la bahía de Buenaventura, donde existe una comunidad muy organizada que está trabajando junto a la Universidad del Pacífico en un proyecto para mejorar las condiciones de vida de la población a través del ecoturismo sostenible, en el que participará también Aculco.

Finalmente, se mantuvo una reunión con los líderes comunales afrodescendientes del Bajo Calima (Buenaventura), junto con la Universidad del Pacífico y representantes de la empresa Ecopetrol, para estudiar la posibilidad de apoyar proyectos productivos en estas comunidades. También se realizó una reunión con la Comunidad de Cisneros, agrupación que ha trabajado tradicionalmente con Ecopetrol en varios proyectos, y con la que Aculco previsiblemente colabore en el apoyo de iniciativas de desarrollo.

Violencia y explotación

La ciudad de Buenaventura ha sido sacudida por la violencia y la conflictividad social, ya que constituye un punto estratégico para el transporte de drogas y armas. Así, ha sido un epicentro disputado tanto por la guerrilla de las FARC, como por el grupo paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y otros narcotraficantes lo que ha convertido al puerto de la ciudad en un escenario de violencia por la lucha de las rutas de comercialización.

El saldo de esta conflictividad, se refleja en las altas tasas de asesinatos, ya que, en 2006 Buenaventura tuvo una tasa de 138 homicidios por cada 100.000 habitantes y padeció 38 atentados terroristas, según datos proporcionados por la Universidad del Valle.

Por otro lado, la extracción indiscriminada de sus recursos naturales (oro, resinas, tagua, corteza de mangle…) ha generado graves impactos ecológicos así como unas altas tasas de pobreza, consecuencia directa de las altas tasas de explotación laboral y la poca inversión en educación y cultura. En este sentido,  según datos de Naciones Unidas, el nivel de desempleo en Buenaventura es del 33%, y la pobreza, en el 2004, abarcaba a un 80% de la población.

Menú